La educación en Colombia ha entrado en una etapa latente, en muchos aspectos hemos avanzado, como por ejemplo: la tecnología se esta convirtiendo en una herramienta importante en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, pero la falta de adiestramiento de los docentes los ha llevado a mal utilizarla, cayendo en los mismo errores de la pedagogía tradicional; osea, en la mayoría de los casos se han cambiado los medios de transmisión, pero los métodos siguen siendo los mismos, por otro lado los contenidos están desfasados con la realidad, lo que los hace poco interesantes para los dicentes. Los docentes se oponen en gran manera a romper sus paradigmas, por miedo al cambio; la falta de confianza en si mismo en muchos casos los lleva al fracaso.
En estos momentos hay tanta información en el ambiente, que se hace necesario hacer un pare, analizarla, escoger las que se ajustan a las necesidades de los estudiantes con los que compartimos nuestras experiencias y ponerlas a prueba; estudiar sus resultados y darlos a conocer a otros; para recibir retroalimentación, que nos permita reajustar lo que utilizamos y mejorar en gran manera.
De esta forma podemos decir que nos convertiremos en investigadores en el aula; proceso que se desarrolla con la colaboración de los actores principales del proceso de aprendizaje (los estudiantes), en el que estamos inmersos todos. Con todo esto se hace necesario cambiar el cassette, ya que en este proceso todos estamos aprendiendo.
Entre toda la información existente, tenemos al alcance de la mano, una de las más atractivas propuestas "El aprendizaje por proyectos", que nos muestra un derrotero interesante para el estudiante y para el docente. Este proceso nos invita a desarrollar en los estudiantes un pensamiento de orden superior, permitiendoles que sean los artífices de su propio conocimiento; a los que denominamos aprendizaje autónomo. Cuando los discentes toman parte en la planeación, ejecución y evaluación de su aprendizaje, este se hace más significativo, generando excelentes resultados.
Unos de los problemas en el proceso de aprendizaje es la evaluación; esta en la mayoría de los casos se ha convertido en un instrumento para castigar y no para formar, se hace necesario hacer consciente al estudiante que todo proceso debe ser evaluado desde su inicio hasta su culminación, para verificar los aciertos, los errores, los avances y los reajustes que se le deben hacer al proceso para que sea un éxito en todos sus aspectos, hay que enseñarles a evaluarse, dejarse evaluar, recibir sugerencias; que debe analizarlas y sacar sus propias conclusiones, para luego aplicarlas. A los estudiantes no les agrada las cosas impuestas, por lo tanto debemos buscar las estrategias, para que realice los ajustes necesarios.
En nuestras manos esta el éxito de los estudiantes y nuestro desarrollo como profesionales de la educación. De los docentes es la decisión de tomar este reto o cerrar los ojos frente a esta excelente oportunidad. Es hora de dejar huellas en los estudiantes, tan significativas que sean capaces de ser generadores de nuevo conocimiento y sobre todo ser actores en la solución de los problemas suscitados en sus comunidades, en el país y enfrentandose a las situaciones que nos brinda un mundo globalizado.
La educación es de todos y para todos...